lunes, 20 de octubre de 2008

AULA DE COCINA





Una buena opción para aquellos de vosotros con muchas ganas de aprender,
es el "Aula de Cocina Ziryab".

Este aula propone diferentes cursos de cocina a todos los niveles: desde aquellos que no han tocado nunca una sartén hasta los expertos, sibaritas y gourmets.
Los cursos están dirigidos y coordinados por Almudena Villegas (Premio Nacional de Gastronomía) y el equipo de cocina del Restaurante Puerta de Sevilla, dirigido por José Sabaté.

Podría ser una buena oportunidad para los "guseros" inquietos.

Os adjunto el tríptico con el programa de los cursos para la temporada 2008/2009.
(Para verlo mejor, pinchar sobre la imagen)

¡Buen provecho!

domingo, 19 de octubre de 2008

RECETA DE BROWNIES

Como a todo humano que se precie, con querencia por el chocolate, no dudo que disfrutará con este rico plato. 
A continuación os detallo la receta de este delicioso postre.

Ingredientes:  Brownies (10 personas)
150g de chocolate de cobertura fondant
250g de mantequilla
4 huevos
200g de azúcar
150g de harina
150g de nueces ligeramente tostadas

Acompañamiento:
Helado de vainilla
Chocolate cobertura fondant
Nata líquida

Elaboración:
  • Cubre el fondo de un fuente para horno con papel y luego engrasarlo con mantequilla y espolvorear con harina.
  • Bate la mantequilla con un tenedor hasta conseguir una consistencia cremosa.
  • Trocea el chocolate y fúndelo, bien al baño maría o en microondas, yo particularmente lo hago en el microondas, con mucha precaución y removiéndolo constantemente para evitar que se queme.
  • Incorpora el chocolate fundido a la mantequilla y remueve con una espátula de goma (llamada lengua de gato). hasta que este bien homogéneo.
  • Echa un huevo (Batido) detrás de otro asegurándote una mezcla homogénea tras cada adición del huevo.
  • Echa el azúcar y asegúrate de mezclar bien.
  • Añade la harina e ídem del paso anterior.
  • Por ultimo añade las nueces troceadas groseramente.

Echa la masa en la fuente preparada, golpéala suavemente contra una superficie, para eliminar las eventuales burbujas de aire e introdúcela en el horno precalentado a 180ºC unos 20 minutos.
Cuando lo saques del horno, el bollo, bien cocido en la superficie, debe estar todavía húmedo por dentro. Déjalo enfriar unos 20 minutos en la fuente, y después vuélcalo sobre una rejilla; espera otros 20 minutos.
Con un cuchillo de punta, muy afilado, corta los brownies.

Acompañamiento:
Normalmente los brownies, se acompañan de una bola de helado de vainilla sobre ellos y por encima del helado chocolate fundido. Para preparar este chocolate fundido, funde unas 8 barritas de chocolate fondant y añádeles medio tetrabrick pequeño de nata liquida, previamente calentada. Conseguirás una salsa de chocolate que se solidifica sobre el helado y queda liquido en el plato.

¡Listo para disfrutar¡








Kukeé

CHOCOLATE, ALIMENTO DE LOS DIOSES (parte 1)

El chocolate, néctar capaz de despertar pasiones, el pecado de la gula en su máxima expresión, ha empujado al hombre a desarrollar sus recursos técnicos, a aprovechar cualquier truco para exaltar sus dotes naturales. Este alimento se encuentra en diversas variedades y con distintos aromas. Lo que marca la diferencia entre uno y otro tipo es, además de las características propias de la semilla empleada, la dosificación de los ingredientes. Cacao y azúcar, manteca de cacao, leche en polvo y aromas: parece muy sencillo, pero veremos que no lo es tanto...

Chocolate Fondant: La estrella de los chocolates contiene pasta de cacao en cantidad nunca inferior al 43% en peso total, además de manteca de cacao y azúcar. A esto se le añade lecitina de soja, un emulsionante natural que sirve para mejorar la consistencia y garantizar su conservación. En cuanto al sabor, hay que tener en cuenta que el contenido ideal de cacao tiene que estar entre el 55 y 75 %. Un porcentaje más elevado no corresponde a una mayor calidad, y además no resulta agradable al paladar. La elección entre variedades dependerá del uso que se le vaya a dar. En repostería no debe tener menos de un 50% de cacao, el chocolate denominado amargo o extra amargo, con un contenido que varía entre 85% y 99%, normalmente solo se utiliza en cocina, sobre todo en la preparación de de platos salados.

Chocolate con leche: Su consistencia cremosa, hace que sea el favorito de los niños. Contiene un mínimo de 25% de pasta de cacao y no menos de un 14% de leche en polvo. Es la presencia de leche lo que le da una consistencia muy sensible al calor y que lo hace difícil de manipular.

Chocolate blanco: Técnicamente hablando, no es chocolate, sino más bien una mezcla de manteca de cacao, leche en polvo, azúcar. La presencia de manteca de cacao varía desde un mínimo de 20 % hasta un 45%, mientras que la leche en polvo no debe ser inferior al 14%. Es bastante fácil de fundir; pero con las precauciones necesarias se puede utilizar para hacer mousses y salsas, e incluso para decorar y bañar fruta, muchas veces mezclado con chocolate negro.

Chocolate de cobertura: Se utiliza en repostería, sobre todo en la producción de bombones y pralinés. Se diferencia del chocolate normal por su alto contenido en manteca de cacao, nunca por debajo del 31%, gracias a la cual resulta extremadamente brillante y se derrite con facilidad. Existen coberturas fondant, tanto de chocolate blanco o con leche. Según la concentración de manteca de cacao, la cobertura será mas o menos fluida: las más densas (con menor manteca de cacao) son las mas indicadas parar rellenos. Una fluidez media, en cambio, es la ideal para revestir.

La gianduja: Es un tesoro nacido de la genial intuición de los chocolateros turineses en torno a los años de unificación de Italia. Ante las grandes dificultades para importar, se les ocurrió la genial idea de mezclar con el chocolate uno de los mejores productos de la zona, la avellana de la Langa, en el corazón de Piamonte. La receta indica que las avellanas se tuesten y se añadan al chocolate en una proporción variable entre un mínimo de un 20% y máximo de 40%. La gianduja es muy cremosa y por ello muy indicada para rellenos y cremas.

El praliné: En este caso, el chocolate se mezcla con avellanas o almendras garrapiñadas, es decir, recubiertas por azúcar caramelizado. Se trata de una invención casual del chef del duque de Pleiss-Praslin, a quién un día, en torno a 1650, accidentalmente se le cayeron unas almendras en el caramelo. su combinación con el chocolate resulta excepcional y, de hecho, la masa de praliné se utiliza mucho en los bombones rellenos.

Kukeé

viernes, 17 de octubre de 2008

El cocinero embustero: Melva canutera con patatas al horno

Empezamos una serie de artículos que llevarán por nombre "el cocinero embustero". La idea no es mía, la verdad; la he visto en no se qué programa de la tele, pero da igual, me la quedo.

Se acabaron los platos con estragón, sal maldon, o papaya exótica empapada en arándanos de la selva negra. Nadie tiene esas cosas en casa, y menos un soltero como el que escribe. ¡¡¡Pero ojo!!!, precisamente un hombre casadero es el que debe tener más recursos de todo tipo (aquí hablaré únicamente de los gastronómicos) debajo de la manga de la camisa.

Y de eso soltaré el rollo hoy. De cómo engañar como chinas a esas mujeres que por mano de Dios o del Diablo pueden acabar en tu casa por una u otra circunstancia y que, nunca lo olvides, no esperan que les cuentes tu última batallita mientras te vas con el móvil a buscar el imán del Telepizza que tienes en el frigo. No, ese no es el camino. El camino es acabar satisfechos, con la tripa llena, y con el menor esfuerzo posible.

Por tanto, hoy, primera receta para el Cocinero embustero:


Melva canutera con patatas al horno.

Cosas que debes tener siempre en la despensa:

  • Una lata de melva canutera
  • Patatas peladas de esas que vienen envasadas en conservante líquido
  • Cebolla
  • Recipiente de cristal apto para horno



Corta las patatas con un grosor aproximado de un par de centímetros y ponlas en el recipiente a modo de nidito (de amor). Sobre las patatas pones la cebolla que entiendas oportuna. Sal, aceite, pimienta negra, y al horno una media hora.



Sacas el recipiente del horno cuando las patatas estén hechas y la cebolla dorada.Es entonces cuando pones encima la melva canutera. Otras gotitas de aceite y muy poquita sal más.

Al horno de nuevo. No demasiado tiempo, que no se seque la melva.

Listo!!. Plato rico y sencillo!!!. Una vez en la mesa, no olvides comentar lo difícil que es conseguir que la melva quede jugosa, que no se pegue con las patatas, y que la cebolla no reaccione con la pimienta desprendiendo olor a azufre.




Un último detalle. Mientras haces como que cocinas quedará de la leche que suene de fondo algo que te de un aire místico. Por ejemplo, este clip :-)



martes, 14 de octubre de 2008

Cuchareo y tenedor: La Yebra (Sevilla)



Algunos guseros tuvieron el gusto de probar el sitio hace unos días y quedaron satisfechos, así que se justifica la reseña.


Bar Yebra, en la calle Medalla Milagrosa, 3, en plena Macarena (sí, todo suena a tópico, pero vamos a lo que vamos...que nos liamos). Uno de esos sitios que difícilmente encontraréis fuera de Sevilla. Aspecto de barecito limpio en el que hay que dar codazos por sentarse a la mesa y poco más, pero los recortes de prensa nacional ya dan pistas de que nos vamos a encontrar sorpresas.


Una vez sentados, la atención de los camareros es excelente sin olvidarse de la particularidad del sitio: consigue que tu voz se escuche en la barra (no será difícil) y en muy poco tiempo alguien te estará sirviendo.


La Cruzcampo (en Sevilla no ponen cerveza, ponen Cruzcampo), se suele acompañar de unas papas aliñadas con vinagre de chuparse el dedo que empiezan a abrir el apetito. Después hay que fijarse en las pizarras distribuidas por el bar para ver lo que hay disponible. Y cuando pidas, no te preocupes de pedir medias o enteras, que te pondrán lo que entiendan oportuno según el número de comensales (como ellos dicen, sirven "al peso"). Tampoco te preocupes demasiado al pedir la cuenta porque ese colegueo también se hará extensible a la hora de pagar.


Para acabar, un sorbete de limón que los Guseros no tuvieron el gusto de probar es un acierto.

¿El precio?. Pues no es barato, no, aunque la calidad de la comida y lo mucho que tiene de "experiencia" lo justifican.


Os dejo un link en el que podéis echar un ojo y salivar un ratito con las cositas ricas que sirven:


Bar Yebra (Sevilla)

Que aproveche!!!